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lunes, 29 de septiembre de 2014

Albóndigas en salsa de leche.

Calorías/ración: 470.
Preparación: 60 minutos.
Dificultad: fácil.
Para 8 personas.
Ingredientes:
1 kg de carne picada de ternera.
2 cucharadas de pan rallado.
1 huevo.
sal y perejil.
1 litro de leche desnatada.
Harina, pimienta negra, nuez moscada, aceite y sal.

Preparación:
En un bol mezclar muy bien la carne picada con sal, ajo, perejil, pan rallado, 1 huevo batido y pimienta negra. Dejar reposar un ratito (yo lo dejo normalmente una hora o lo hago por la mañana y lo dejo en la nevera hasta que voy a hacer las albóndigas.)
Después hacer bolitas con la mezcla de la carne picada, envolviéndolas en harina (yo omito la harina.) A continuación, freírlas con suficiente aceite.
Tres freírlas, escurrir muy bien las albóndigas en un escurridor o en un plato con papel de cocina.
Ya escurridas del aceite, poner en una cazuela. Cubrirlas con la leche desnatada, espolvorear la nuez moscada y cocinar a fuego lento hasta que la leche espese y se forme una salsa cremosa. Hay que remover a menudo para que las albóndigas no se peguen al fondo de la cazuela.

Perfecto para hacer más de lo necesario y congelar.

Cinta de lomo adobada con naranja.

Calorías/ración: 390.
Preparación: 40 minutos.
Dificultad: fácil.
Para 4 personas.
Ingredientes:
600 g de cinta de lomo adobada, en una pieza.
3 cucharadas de aceite de oliva.
3 naranjas.
1/2 copa de coñac.

Poner en una olla exprés las tres cucharadas de aceite y, sin cerrarla, sofreír la cinta de lomo adobada, previamente salada, hasta que esté doradita.
Añadir el zumo de las tres naranjas y la media copa de coñac. Cerrar la olla y cocinar durante 15-20 minutos en olla rápida o 35 minutos en olla normal.
Cuando esté hecho, cortar la cinta en filetes no demasiado delgados, y servir con la salsa muy caliente.
Para acompañar este plato: arroz, ensalada o verduras salteadas.

martes, 26 de noviembre de 2013

De nuevo, muchas gracias a mis Tontacas.

Cuando sigáis leyendo, seguramente exclamaréis: ¿Ya?
Pues sí, cariñas mías, esta noche hace un año que pasaba con mi padre las últimas horas de su vida. En el hospital, los dos solos en la habitación, mi padre ya no respondía ni sufría. Yo muy asustada, no sé la razón, pero tenía el miedo metido en el cuerpo.
Y al otro lado de la pantalla, vosotras. Os iba comentando lo que ocurría, que había venido el enfermero y le había puesto más sedante. O que parecía que ya llegaba la hora, pero no, se retrasó hasta las 13:15 de la mañana.
Mañana mi padre hará un año que se fue. Y me costó, pero he llorado, mucho, seguramente más de lo que se merecía, pero era mi padre, era el abuelo de mi hijo y de los hijos de mi hermana. Era el marido de mi madre. Era muchas cosas además de un mal padre. Y tengo mucha pena dentro de mi, y mucha rabia. Si no hubiera malgastado su vida con el alcohol, hoy seguiría vivo, o al menos no lo habría matado el cáncer de colon que se lo llevó. Podrían haberlo operado, pero no fue posible porque tenía el hígado muy lastimado por culpa de años y años de beber.
No soporto recordar lo mal que lo pasó por el tratamiento de quimioterapia. Se me encoge el alma cuando recuerdo todo el peso que perdió y lo mucho que empeoró físicamente. Se quedó sin pelo, él, que tenía un pelazo fuerte y digno de envidia de muchos de su edad. Tenía que usar cojines para sentarse en cualquier sitio, incluso cuando iban al parque, porque le faltaba músculo, estaba en los huesos. La última semana paseaba a su lado por el pasillo del hospital y lo veía a mi lado, pequeño, débil... y hablamos en una hora lo que no habíamos hablado en años. Me decía que esas navidades se quería quedar en casa, que no tenía ganas de salir a casa de nadie, y yo me guardaba las lágrimas sabiendo que no llegaría a esas fechas. Le comentó a mi madre que le daba miedo no ver crecer a mi hijo... y a mi se me rompió el corazón cuando mi madre me lo dijo.
También sé que habló con mi madre un par de días antes de morir y confesó que sentía que se iba en paz conmigo. Porque en el año y poco que duró su enfermedad, estuve ahí para lo que hiciera falta, para llevarlo a las visitas, para quedarme con él si mi madre no podía y, finalmente, para pasar las noches y evitar que mi madre lo hiciera, 24 horas en el hospital no hubiera sido nada bueno para ella.
Porque... era mi padre. Y ya no está. Supongo que lo quería sólo por ser quien me dio la vida. Y era un gran abuelo, sus nietos lo adoraban.
Y me estoy hartando de llorar, así que GRACIAS CHICAS, por la compañía y por vuestras palabras de ánimos. Os llegué a sentir muy cerca mío.
Gracias.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Tontacas con el #25N

Realmente, ¿existe justificación para tanto sufrimiento?, ¿la vida es tan difícil y la felicidad tan imposible?, ¿de verdad nos creemos que nuestro destino es sufrir?... ¿Cuánta energía desperdiciamos?, ¿cuántas ilusiones y esperanzas tiramos?, ¿cuántas alegrías ahogamos?

Realmente, ¿tú te mereces eso?, ¿él se merece algo?

"Recuerda la primera vez 
que él le juró que fue sin querer 
y en los hijos que vivieron 
prisioneros de su miedo."




"María ya no tiene miedo 
María empieza de nuevo"


No te quiere, no fue sin querer. ¡Lucha! Eres fuerte. Y empieza de nuevo.



Lau.






Fotografía: Slayertxu

martes, 26 de febrero de 2013

Vientos del Sur - Avalanch

Simplemente voy a poner una canción. Porque me encanta. Hacía mucho que no la escuchaba y me va perfecta para los nuevos tiempos que vuelven.




martes, 29 de enero de 2013

Todavía no somos mayores para ciertas cosas.

Hoy me pongo delante del ordenador para contaros una historia de hace mucho tiempo, y por la que nos hemos peleado muchas amigas. Visto desde ahora, con la perspectiva del tiempo, no tiene mayor importancia, pero sigue dejando huella. La voy a contar sin nombres, o mejor dicho, con nombres inventados.


Hace años, cuando estábamos en el instituto y comencé a salir con mis amigas actuales, conocí a un chico. Digamos que no era el mejor ejemplo, pero con la tontería, empezamos a salir. Pasó a ser una relación casi clandestina (escondiéndonos en casa de las amigas o tal), porque ya digo que no era el mejor ejemplo de chico. Y como todas las amigas teníamos cosas que esconder (ya sabéis, locuras de quinceañeras), pues todo iba según lo previsto, lo normal. Llegó un día en que dicho chico y yo lo dejamos.

Paréntesis: en mi grupo de amigas, tenía dos que eran más allegadas a mí: Ainhoa e Isabel.

Unos meses más tarde, mi amiga Ainhoa me dijo que el chico en cuestión, Roque, la iba buscando a todas horas, vamos que iba detrás de ella. Al poco fue el cumpleaños de otra amiga, al que no fui por estar de concierto. En él, según me dijo Ainhoa misma, se besó con el chico, por saber lo que sentía en realidad ella. Al final todo quedó en nada, y hablamos muchísimo para que eso no afectase a nuestra amistad. Eso sí, la semana siguiente, Isabel no salió, y Roque llamó a Ainhoa la mañana del domingo para decirle que el sábado había salido de fiesta, pero que seguía enamorado de ella.

Cuál fue nuestra sorpresa cuando, un mes más tarde, descubrimos que Isabel y Roque estaban saliendo juntos. Aquello rompió nuestra amistad con Isabel. No por nada, sino por no habernos contado lo sucedido, ¿o es que no tenía confianza suficiente con nosotras?

Las demás siguieron el camino normal, sin tomar partido. Y en estos momentos, tras 5 años o así, en los que Isabel y Roque siguen juntos, siguen habiendo problemas. Problemas porque no entienden que aunque Isabel y yo no nos hablemos, podemos salir todos juntos (somos bastantes como para que eso no afecte). Todavía no somos lo suficientemente mayores como para que siga restregándonos que está con él, sin darse cuenta de que no nos afecta para nada y que lo único que consigue son malos rollos.

Todavía seguimos así, tristemente.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Propósitos de año nuevo.

En dos días termina 2012, ¿cómo va esa lista de propósitos para el nuevo año? ¿Y el balance de 2012?

Personalmente, he decidido no hacer balance de 2012 este año. Paso. No es el mejor momento para hacerlo, así que esperará. Pero la lista de propósitos sí la he hecho. Algunos son más cumplibles (creo que me acabo de inventar esa palabra) que otros, pero ahí os los dejo, y os animo a todas a hacer vuestra lista y compartirla (démosle un poco de vida a esto).


1 - Independizarme. Aunque para ello debería encontrar un trabajo antes, y decidir dónde sería eso, y otras muchas cosas, pero ya tengo compañera de piso, o incluso dos. La experiencia de cuando estuve en Mieres, aunque al principio fue dura, fue estupenda, y me encantó.

2 - Volver a los sitios en los que he sido feliz. Hacer un recorrido, dentro de las posibilidades, por esos rincones que me han visto reir y ser yo misma, para volver a encontrarme a mí misma con más energía para afrontar lo que venga, igual que hacía en esos momentos.

3 - Ver Bones, completa. Esta serie me ha fascinado desde siempre y la tengo en tareas pendientes. De este año no pasa.

4 - Ir a un concierto de Despistaos. Esto es algo personal. Los he visto 3 veces ya cuando han venido cerca de mi pueblo, y este año vuelven por aquí cerca. El grupo me encanta. Me aficioné a ellos cuando un chico que me gustaba hace años me invitó a verlos (y ni sabía quienes eran, pero dije que sí sin pensarlo!), y desde entonces no he parado de escucharlos ni un momento.

5 - Decidir qué voy a hacer con mi vida. Esto más que nada es decidir qué máster quiero hacer y apuntarme a ello, si es que el inglés me lo permite, claro. Pero ya sabéis que no son cosas fáciles, y a veces te cuesta decidirte.

6 - Visitar a todas las tontacas que pueda. Creo que esto no tiene mucha más explicación.

7 - Ser yo misma, a cada momento, y sin callarme las cosas. Al que no le guste que no mire.


Y ahí están. ¿Qué pensáis sobre ellos? ¿Cuáles son los vuestros? ¡Animáos!